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Latinoamerica Bosque Atlantico. 2021

 

Nota originalmente publicada en  Red Eco Alternativo. Podes visitar su página desde acá.

 

Paraguay, Argentina, Brasil y presentaron un análisis histórico de los últimos 20 años de uso y cobertura del suelo en el Bosque Atlántico y determinaron que perdió un 5% de vegetación nativa en 20 años disminuyendo su territorio de 554.632 km² a 527.492 km² entre 2009 y 2019.

(Ea) Latinoamérica -Se puede acceder al mismo en la plataforma bosqueatlantico.mapbiomas.org una iniciativa en la que participan una red colaborativa de expertos-.

Así lo consignó Patricia Escobar en un artículo del sitio Argentina Forestal en el que dio cuenta de que ahora la vegetación nativa cubre apenas el 37% del área del bioma del Bosque Atlántico. Podés leer el artículo acá.

“El país con mayor pérdida proporcional de vegetación nativa fue Paraguay, con 10.090 km² (19,2% de la superficie existente en 2000), principalmente debido a la expansión de las zonas agrícolas y de pastoreo”, consigna el informe presentado el 15/7 que recuerda que nuestro país posee un 6% del territorio donde antes se expandía el ecosistema.

En Argentina, la pérdida total fue de 2.106 km² (11% de la superficie de vegetación nativa remanente en el año 2000). La superficie de vegetación nativa disminuyó de 19.213 km² en el año 2000 a 17.107 km² en el año 2019, principalmente debido al aumento de plantaciones forestales y el uso mixto que incluye agricultura y ganadería a diferentes escalas.

En Brasil, se perdieron 14.943 km², de 482.772 km² a 467.829 km², la menor disminución porcentual en relación con el área total de 2000: 3,1%. Del total de pérdida de vegetación autóctona, el 67% corresponde a la pérdida de cobertura forestal y el 33% de la vegetación nativa no forestal.

En el estudio participaron técnicos por Paraguay (WWF Paraguay); Argentina (Instituto de Biología Subtropical de CONICET, Facultad de Agronomía de la UBA, Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Nacional de Misiones, Estación Experimental INTA Corrientes y Fundación Vida Silvestre Argentina) y de Brasil (ArcPlan y SOS Mata Atlântica).

Este equipo produjo los mapas anuales de cobertura terrestre y uso de suelo “más completos de los últimos 20 años, un trabajo jamás logrado”, se destaca en el texto. El proyecto utiliza imágenes satelitales Landsat (resolución de 30 x 30 metros) y computación en la nube a través de la plataforma Google Earth Engine (GEE) para producir cobertura anual y mapas de uso del suelo con alta tecnología y bajo costo. La iniciativa forma parte de la Red MapBiomas, iniciada en 2015 con MapBiomas Brasil.

Gustavo Zurita del IBS-CONICET de Argentina consideró que esta herramienta “permite reforzar el trabajo en cooperación con la Ciencia, y nos alienta como investigadores a creer que a pesar de la historia no tan feliz del Bosque Atlántico, es posible un futuro diferente. Tenemos preguntas viejas para respondernos y nuevas para platearnos ante esta herramienta. ¿Queda suficiente bosque para proteger a la biodiversidad? ¿Queda suficiente bosque para proteger los sostener los servicios ecosistémicos que brinda la naturaleza? ¿Todos los usos de la tierra juegan el mismo papel? (Paisajes, áreas forestales, ganadería, tabaco, soja, etcétera), ¿Dónde tenemos que conservar dónde es necesario recuperar o conectar el área para evitar la fragmentación? Esta herramientas nos acercara a estas respuestas”, consideró Zurita.

A pesar de la brutal deforestación a favor de la agricultura, la ganadería y, últimamente, la explotación forestal de especies exógenas como el eucaliptus, se dieron también episodios de conservacionismo a destacar como el del Corredor Biológico Urugua-í – Foerster en Argentina, que une dos parques naturales en la provincia de Misiones: el Parque provincial Urugua-í y el Parque provincial Guardaparque Horacio Foerster. “Gracias a la recuperación de este corredor, por ejemplo, con la ayuda de propietarios privados que trabajaron en la regeneración de todo un sector del bosque atlántico, la fauna y flora nativas —como ocelotes, yaguarundíes, corzuelas, cuaruzúes y pitangas— se recuperaron unas 25.000 hectáreas que antes estaban dedicadas a la agricultura y a la ganadería”, informó el sitio especializado en periodismo ambiental Mongabay.

Los científicos de WWF a nivel mundial identificaron los 200 lugares biológicamente más importantes de la tierra. Se los denominó «Global 200», siendo el Complejo Ecorregional «Bosque Atlántico» uno de ellos, informó la Ong. Conservacionista.

Comprende 15 ecorregiones y el Bosque Atlántico en Paraguay e involucra los departamentos de Amambay, Canindeyú, Alto Paraná, Itapúa, Paraguarí, Caaguazú, San Pedro, Concepción, Caazapá y Guairá.

La preservación del Bosque Atlántico, tiene importancia mundial por ser fuente invalorable de material genético y por ser agente catalizador de la calidad del aire y del agua de toda la región.

 

 

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Ecosofía

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